
Nada que pensar, decir o hacer, nada, he dejado de pensar, decir o hacer.
Ya acabó, me dijo, pero no fue cierto, tan sólo era la calma que precede a la tormenta.
Si tuviera tres deseos que alguien me pudiera cumplir,
¿Cuáles serían?
1.- Regresar el tiempo para poder enmendar los estúpidos errores que he cometido.
2.-Tener el suficiente poder para bailar el jarabe tapatío encima de George W. Bush, me encantaría poder reírme en su cara y hacer que México deje de ser tan dócil. Si eso sería otro deseo además, claro, ganar la copa del mundo.
3.- Publicar mis libros, esos que están escondidos, los cinco que tengo y los otros dos que voy a comenzar.
Me encantaría que otra persona aparte de mi, leyera lo que esas carpetas del maletín “Book’s” esconden.
Ya acabó, me dijo, los deseos no se cumplen a menos que lo desees con toda el alma.
Pero he deseado con toda mi alma los últimos cinco años de mi vida y nada ha pasado.
¿Qué si estoy ebria? Claro que si, ebria, ebria, de toda la mierda que me rodea y todo lo que me ha comido a través del tiempo, ebria como siempre, como nunca.
Ya acabó, me dijo, y dio la vuelta guardó su guitarra y se fue.
PATO

0 brindis:
Publicar un comentario