
¡¡OH!! La gran pregunta
Después de uno que otro arrumaco, decidimos por los ovarios que nos dio Jesucristo preguntar: ¿Y tú y yo, que somos?
Y claro, el hombre rodeado de toda esa voluta de testosterona te dice: “Eso que importa”
¡¿¡¿Qué que importa?!?!
Por dios, creo que nos merecemos algo más que sólo un, “Déjate llevar” ¿No lo creen?
No se porque digo esto, bueno si sé (pedrada para los amigos) pero no se porque escribo esto, si nunca me ha pasado.
Lo más lejos que he llegado con un amigo es a algún susurro insinuante, tomadas de la mano y por supuesto a jugar videojuegos en su cuarto.
Claro está que en ningún momento quise que pasara algo más.
Me disculparan mis amigos pero ¡Wakala!
Son amigos, y si tienen ese titulo no pueden adoptar la mitad de otro al mismo tiempo, así que no puede responderte después de tan importante pregunta “Amigovios” por que o son amigos o son novios.
Por supuesto que ser novio implica ser amigo, pero también un compromiso, si tu novio no es tu amigo, no es tu novio.
¿Qué digo?
No se.
La verdad escribo esto por una que otra situación embarazosa que vive una amiga.
No digo su nombre porque al decirlo digo el del chavo, que para colmo de males, también es mi amigo.
Lo conozco y se que la va a utilizar como hace con todas, claro si ella cae.
Pero ella también lo conoce y lo sabe.
El problema es que cuando esta con el se siente bien y se deja llevar, etc. etc.
Todo mundo sabe los líos amorosos de este niño, por lo mismo, todo mundo espera que ella sucumba ante los encantos del pelado.
Espero que no sea así, ya que la única que va a sufrir aquí es ella.
Me encantaría programar a esta mujer para que no se deje guiar por las hormonas.
Por el momento el mejor consejo que le puedo dar es pintar una línea invisible de frontera, para que sepa distinguir entre el amigo y el hombre.
Dos metros de distancia estarían bien.

0 brindis:
Publicar un comentario